Desarrollando la inteligencia emocional en niños
A menudo nos centramos en el éxito académico de nuestros hijos, siguiendo sus calificaciones e hitos intelectuales. Pero la investigación sugiere que la Inteligencia Emocional (IE) es igual de crítica, si no más, para su felicidad y éxito futuros.
Según el psicólogo Daniel Goleman, autor del innovador libro Inteligencia Emocional, la IE implica la capacidad de reconocer, comprender y gestionar nuestras propias emociones, así como reconocer, comprender e influir en las emociones de los demás.
¿Por qué es importante la IE?
Los estudios muestran que los niños con mayor inteligencia emocional:
- Se desempeñan mejor académicamente.
- Tienen relaciones más fuertes y saludables.
- Tienen menos problemas de conducta.
- Son más resilientes ante el estrés.
Cómo cultivar la inteligencia emocional
El Dr. John Gottman, un reconocido investigador sobre relaciones y crianza, identifica un estilo de crianza llamado “Entrenamiento Emocional” como la forma más efectiva de enseñar inteligencia emocional.
5 pasos del Entrenamiento Emocional
- Sea consciente de las emociones: Reconozca cuándo su hijo está teniendo una emoción, incluso si es de baja intensidad.
- Conecte: Vea la emoción como una oportunidad para la intimidad y la enseñanza. En lugar de descartar sus sentimientos, acérquese.
- Escuche con empatía: Escuche los sentimientos de su hijo y valídelos. Muéstreles que entiende por lo que están pasando.
- Ejemplo: “Parece que estás realmente frustrado porque tu torre se cayó.”
- Etiquete las emociones: Ayude a su hijo a encontrar palabras para expresar lo que siente. Esto ayuda a calmar el sistema nervioso.
- Establezca límites y resuelva problemas: Establezca límites en el comportamiento (no en los sentimientos) y ayude al niño a encontrar una solución.
- Ejemplo: “Está bien estar enojado, pero no está bien pegar. ¿Qué podemos hacer en su lugar cuando te sientes así?”
Consejos prácticos para padres
- Modele la inteligencia emocional: Los niños aprenden mirándolo. Exprese sus propias emociones de manera saludable. “Me siento un poco estresado en este momento, así que voy a respirar profundamente.”
- No descarte los sentimientos: Evite decir cosas como “No llores” o “No es para tanto”. Para el niño, sí es para tanto.
- Permita todas las emociones: Cree un espacio seguro donde se acepten todas las emociones, incluso las negativas. Es el comportamiento lo que puede necesitar corrección, no el sentimiento.
Conclusión
Desarrollar la inteligencia emocional es un viaje, no un destino. Al utilizar estas estrategias respaldadas científicamente, le proporciona a su hijo un conjunto de herramientas esencial para navegar los desafíos de la vida.
Fuentes: